Beagle
 
Sabueso procedente de Gran Bretaña.

La palabra francesa begueule -"boca abierta"- constituye probablemente el origen del nombre del Beagle, quizá en referencia al estruendoso clamor que producen en grupo. Se trata de un compañero vivo y fiel, y se mostrará igualmente feliz cazando o tendido a nuestros pies sobre la alfombra.

Historia: El Beagle es el más pequeño de los sabuesos, y su origen podría remontarse a la época de la Grecia antigua. Se ha comprobado, desde luego, que los normando utilizaban beagles para la caza de la liebre, y que los llevaron a Inglaterra en el año 1066. Se trataba de animales ligeramente más pequeños que los de hoy en día, y a veces eran transportados en la alforjas o los mismos bolsillos del jinete. Llegó incluso a desarrollarse una minivariedad -el pocker beagle o beagle de bolsillo- que ha desaparecido con el transcurso del tiempo. Fue una de las razas comúnmente asociadas con la realeza, y formaron parte de la jauría de Isabel I, Guillermo III y Jorge IV, quien solía utilizarla para cazar en las colinas de Sussex, cerca de Brighton. El Club Beagle se fundó en 1895 en el Reino Unido y , unos años más tarde, la raza se exportó a los Estados Unidos.

Tamaño: de 33 a 41 cm.

Colores: Bicolor o tricolor aunque a veces nacen ejemplares de manto gris azulado.

Características: Aspecto hermoso, tan largo como alto, con cuerpo bien construido y musculoso. Cabeza fuerte, de cráneo ancho. Stop muy acentuado, línea del hocico recta. Ojos de color marrón o avellana de expresión muy dulce. Las orejas deben ser bastante largas, no sobrepasando el límite del hocico. Pecho ancho y profundo, con costillas flotantes muy desarrolladas. Dorso plano y muy musculoso. Muslos desarrollados y potentes. La cola implantada alta, llevada alegremente en sable. Pelo plano y muy denso.

Temperamento: El Beagle posee una naturaleza agradable. Se trata de un animal activo y alegre, aunque puede mostrarse terco, por lo que suele precisar un trato firme.