|
Perro de origen
francés.
Historia: El Dogo de Burdeos (o Dogue de Bordeaux como se apresuran a corregir en Francia), juntamente con el Mastín Napolitano y el Mastiff Inglés forman el clásico conjunto de Molosos aparentemente ligados con los Mastines Asiáticos, aunque existen notorias diferencias entre ellos y estos antepasados.
Estos Mastines, utilizados dos milenios antes de J. C. en jaurías de guerras por los asirios y más tarde por egipcios y griegos, fueron llevados de Oriente a Occidente por el Imperio Romano quien los llamó "Canis pugnaces" (Perros de combate). Fueron empleados sádicamente como combatientes en las guerras y en la paz se distribuyeron con facilidad en todas las colonias. Fueron ellos probablemente los que dieron origen a las diversas Razas de los Molosos modernos, que se conformaron según la selección preferencial realizada por los nativos de las regiones donde se asentaron.
Aproximadamente en el siglo XIV en Francia existe el Dogo de agarre o "Veautre", y el mismo cruzado con galgo, con lo que se consigue mayor rapidez en la caza, se lo denomina "Gentil". Ambos llamados "Alanos" son los antecesores del Dogo de Burdeos y el Dogo Alemán.
Ya entonces el "Alano Beautre" lo describe el historiador Phoebus "...tiene la altura de un galgo pero de cabeza grande, labios gruesos y grandes orejas. Son buenos cazadores de oso y jabalí porque los atrapa fuertemente pero son pesados...".
Después de la Edad Media él cambió de función, paso a ser un perro de guardia. La raza se encontraba extendida por toda Francia y era frecuente verla actuar custodiando el ganado, siendo a veces su misión la de sujetar a la res hasta la llegada del dueño y por la noche, a diferencia de los perros pastores, no solo delataba sino que enfrentaba con éxito a los lobos.
En pleno siglo XVII es un perro de moda en Francia, adoptado por la burguesía acomodada y la clase social dirigente para su custodia, cosa que resulta nefasta para la raza, pues la Revolución Francesa de 1789 aniquila a los bravos guardianes en unión con sus amos, conservándose aún mezcla de historia y leyenda de heroicas y asombrosas defensas de castillos y de amos decapitados.
Esto los diezmó totalmente, pero los pocos que conservó el pueblo los tilda de feroces y de mal carácter y comienza a utilizarlos, tal vez por ignorancia o por crueldad, como perro para combates. No solo deben pelear entre sí, sino con lobos y osos como antaño, pero esta vez como espectáculo y por dinero. Las peleas están muy extendidas siendo populares en los barrios de París donde clandestinamente siguieron hasta fines del siglo XIX, y esporádicamente hasta la Primera Guerra, dejando aún en el recuerdo de viejos parisinos el nombre de perros excepcionales en esos crueles torneos donde mostraron el valor y el temple de un perfecto Gladiador.
Desde 1863 en que se realizó la Primera Exposición Canina en París el Dogo es presentado, y como consecuencia de su procedencia bordelés se lo denomina Dogo de Bordeaux. Se destaca desde entonces su manto rojo y sobre todo su característica máscara de oscuro tono rojizo, su extraordinaria faz plena de arrugas, su ancho pecho y su magnífica musculatura.Tamaño:
Altura a la cruz: Machos, de 60 a 68 cm, y hembras, de 58 a 66 cm. Peso:
Machos, 50 kg. como mínimo, y hembras 45 kg. como mínimo.
Colores: Manto o capa:
Unicolor, caoba o dentro de la gama leonada. Se aprecia mucho la buena pigmentación; las manchas blancas poco extendidas están admitidas en el pecho o en la terminación de las extremidades (calcetines). Pelo fino, corto y muy suave al tacto.
Defectos: Blanco en la cabeza, manchas blancas en el cuerpo o en la cola, pelo grueso, áspero, largo, ondulado o erizado. El dogo de Burdeos tiene que tener máscara roja o negra acentuada
Características: El dogo de Burdeos es un coloso poderosamente fuerte, con cuerpo muy musculado, que conserva un aspecto armonioso. Su constitución es cercana al suelo, se puede decir que la distancia esternón - suelo (visto desde abajo) es igual o inferior a la altura al pecho, visto de perfil y medido por detrás del codo. Tiene el aspecto de un atleta rechoncho, musculoso, imponente y orgulloso. Antiguo perro de combate, está dotado para la guardia, la cual asume con gran valentía y coraje pero sin agresividad. Está muy ligado a su dueño y es muy afectuoso con los niños.
En las hembras los caracteres son idénticos pero menos acusados, y su peso es generalmente más ligero que en los machos.
Temperamento: Es guardián por instinto de siglos y adiestrado le sobra iniciativa para el ataque. Su paciencia y cuidado de los niños es propia del grupo Moloso, ejemplares seguros de sí mismo. En ellos no brota un gesto histérico ni celoso.
Fuente:
COLABORACION: http://www.algosyagant.com.ar
Dr. Juan José Baione
|