Setter
 

             Setter Inglés
Perros de caza provenientes de Gran Bretaña.

Los perros de tipo Setter han sido utilizados desde hace mucho tiempo para cazar, y se cuentan entre los perros de campo más gráciles y naturales. Tanto el Setter Irlandés como el Inglés y el Gordon resultan similares en cuanto a su forma y estilo, pero poseen pelajes de muy diverso color. 

Historia: Derivado de toda una variedad de spaniels, setters y pointers, el setter irlandés fue inicialmente de color blanco y rojizo, y poseía patas más cortas que las de los miembros de la raza actual. En el siglo XIX, y como consecuencia de una crianza intensamente selectiva, surgió el actual setter, el cual, dotado de un pelaje lustroso y castaño puro, habría de ganar tanto premios como simpatías. Aproximadamente en aquella misma época se desarrollaba el simpático y hermoso setter inglés, gracias principalmente a los esfuerzos de Sir Edward Laverack, por lo que también se le conoce como Laverack Setter. El Gordon Setter surgió de una cuidadosa crianza llevada a cabo por los duques de Gordon en su hacienda escocesa, y debe su color negro u oscuro a sus antepasados collies.

Tamaño: 

-Setter Inglés: Machos entre 65 y 70 cm. y un peso entre 27 y 30 kg. Hembras 61 a 65 cm. y un peso de 25 a 28 kg.

-Setter Irlandés: Machos entre 56 a 64 cm. Hembras de 54 a 62 cm. Un peso aproximado de 20 a 30 Kg.

Colores: 

-Setter Inglés: Negro y blanco, amarillo limón y blanco, hígado y blanco, tricolor (negro, blanco y fuego)

-Setter Irlandés: Caoba dorado sin huella de negro. Está permitida una mancha blanca en el pecho, en la garganta o entre los dedos y un listón encima del hocico.

Características: Pelo largo y sedoso, ondulado en el cuerpo (el Irlandés lo debe tener liso), formando flecos en las extremidades. Cabeza larga con stop bien marcado. Hocico casi cuadrado. Ojos color avellano oscuro. Cuerpo de mediana longitud, con el dorso corto, recto y el costillar abombado. Pies cerrados, con abundante pelo entre los dedos. Cola de mediana longitud, suavemente curvada en cimitarra.

Temperamento: Los setters son, por lo general, afectuosos, alegres y llenos de vitalidad. Algunos resultan difíciles de adiestrar, probablemente como resultado de su espíritu independiente, mas la combinación de un trato firme y grandes dosis de ejercicio suelen convertirlos en animales cuya posesión constituye un verdadero placer