Shih Tzu
 
Perro de compañía originario de China o del Tibet.

Las onduladas crines del Shih Tzu constituyen probablemente el origen de su nombre, que en chino significa "Perro león". Hoy en día se considera un perro excelente tanto para el adorno como para la defensa del hogar, aunque sus antecesores se hallaban acostumbrados a entornos bastante más lujosos, tales como los palacios de los emperadores de China durante la dinastía Manchú. 

Historia: El orígen exacto de Shih Tzu permanece envuelto en el secreto, aunque el Lamísmo ofrece alguna pista. Maujusri, el dios lama del aprendizaje, solía ir acompañado de un pequeño perro capaz de convertirse en león. Debido a su propio aspecto leonino, el Lhasa Apso tibetano se vio fuertemente asociado con este perro león. Los emperadores chinos solían recibir Lhasa Apsos como regalo por el gobernante del Tibet, el Dalai Lama, por lo que resulta probable que, un vez en China, estos exóticos canes fueran cruzados con pequineses para crear la raza que conocemos hoy en día. El Shih Tzu está clasificado en Australia como perro no deportivo, como Toy en los Estados Unidos y perro de utilidad en el Reino Unido. 

Tamaño: Alzada máxima 27 cm. Peso máximo 9 kg. Ideal entre 4'5 y 7'2 kg.

Colores: Admitidos todos. Son muy apreciadas una mancha blanca en la frente y en la punta de la cola.

Características: Cabeza ancha, redonda, espaciosa entre los ojos. Abundante barba y bigote. Hocico cuadrado y corto. Trufa preferiblemente negra. Dentadura en tenaza o ligeramente prógnata. Ojos grandes, oscuros, redondos pero no saltones. Las orejas, grandes están tan pobladas de pelo que se confunden con el cuello. Cuerpo compacto y vigoroso. Cola de nacimiento alto con abundantes flecos, enrollada sobre el dorso. Pelaje, largo y muy abundante, no rizado, con mucho entrepelo.

Temperamento: El Shih Tzu es un animal juguetón y enérgico, por lo que constituye un animal doméstico sumamente atractivo, así como un excelente perro guardián